¿Y si te dijera que gran parte de las pérdidas de tu farmacia ya están “escritas” en tu inventario? No en las ventas, no en el precio de compra, sino en productos que entran, se almacenan y vencen sin avisar. Las caducidades en la farmacia son uno de los dolores más silenciosos del negocio, pero también uno de los más controlables si se gestionan bien.
El problema real: caducidades que se comen la rentabilidad
Para muchos farmacéuticos y dueños de farmacias, las caducidades no se sienten como un problema diario hasta que llega el inventario físico o el ajuste contable. Ahí aparecen:
El impacto es directo: menos margen, menos flujo y más estrés operativo. Y casi siempre la causa es la misma: falta de visibilidad en el inventario farmacia y un débil control de stock farmacia.
Antes vs después: gestión manual vs gestión con sistema
Antes (gestión manual o con Excel)
Resultado: pérdidas acumuladas y cero previsión.
Después (gestión con apoyo tecnológico)
Resultado: control, eficiencia y una operación continua sin sobresaltos.
Cómo reducir caducidades paso a paso
1. Ordena el inventario por fecha, no por costumbre
Aplicar el principio FEFO (First Expired, First Out) debería ser regla básica. Los productos con fecha más cercana deben salir primero, siempre. Parece obvio, pero en la práctica muchas farmacias siguen vendiendo “lo que está al frente”.
Beneficio: reduces mermas sin vender más, solo vendiendo mejor.
2. Compra con datos, no con intuición
Uno de los grandes errores es sobrecomprar “por si acaso”. Sin historial de ventas ni rotación real, esto suele terminar en caducidades.
Un buen control de stock en farmacia permite identificar:
Beneficio: menos capital detenido y compras alineadas a la demanda real.
3. Detecta a tiempo lo que está por vencer
Aquí es donde un software punto de venta especializado en farmacias marca la diferencia. No se trata solo de cobrar, sino de tener reportes claros sobre productos próximos a caducar para actuar con semanas —no días— de anticipación.
Acciones típicas:
Beneficio: decisiones proactivas que protegen la rentabilidad.
4. Capacita al equipo con reglas claras
El mejor sistema falla si el equipo no lo usa correctamente. Define procesos simples:
Beneficio: menos errores operativos y más eficiencia diaria.
Tecnología como aliada del control y la rentabilidad
Un software para farmacias no es un lujo, es una herramienta de supervivencia. Cuando el sistema integra ventas, inventario y lotes y caducidades, el negocio deja de operar “a ciegas”.
Con un buen software para farmacias, puedes:
Caducidades bajo control = farmacia más saludable
Reducir las caducidades en la farmacia no solo mejora los números. También:
Una farmacia con control tiene más margen, más claridad y más futuro. Y ese control empieza en el inventario, se consolida con procesos y se potencia con tecnología.
Porque al final, cada producto que no caduca es dinero que sí regresa a tu caja.
Te compartimos artículos escritos por especialistas en el área
Suscribirme